CONCLUSIONES:
La prensa sensacionalista surge, como su mismo nombre lo dice, de las sensaciones, en particular de las viscerales. Su punto de origen se da a raíz de la corriente de desinformación que busca crear el gobierno para distraer a los sectores populares, que son los más influenciables en opinión pública y mantenerlos sedados y ávidos de más sensacionalismo farandulero.
Como consecuencia, no sólo los sectores populares no están al tanto de lo que sucede realmente en el país, sino que emulan este tipo de noticias al considerarlas partes de su vida, con lo cual la sociedad y sus normas van decayendo paulatinamente.
BIBLIOGRAFIA:
Sandro Macassi Lavander : “PRENSA AMARILLA y cultura
política en el proceso electoral”
Centro de Investigación, Asociación de
Comunicadores Sociales Calandria (2001)

